EL ECO
Entré a los bosques y mis poemas fueron un puro suspiro entre el follaje. Subí a las montañas para lanzar mis versos al vacío y descubrí el eco.
Como Moisés alzando ambos brazos, pronuncié mis palabras, mil voces me contestaron y rebotaron en mi cuerpo. El eco y yo dialogamos. Mi permitió hasta acariciarlo. Repasé sus rasgos curvos con mis dedos.
Bajé de la montaña esta mañana. Caminando las calles de la ciudad conocida, el eco se reflejaba en mis ojos, mientras iba unos pasos antes que yo. Iba recitando aquellos versos que le canté y que aún salían de mi cuerpo, texto quebrado, lenguaje inútil de mujer al mundo.
ARIADNA
La vida es el laberinto que vive en el calendario. Es el Minotaurio sangriento del tiempo, esperando en cada esquina, en cada vuelta, devorando las ilusiones de los incautos.
La madeja que llevo en el bolsillo cercano al corazón me protejerá hasta que vuelva Teseo, tal como fue escrito; aunque ha demorado tanto, que cuando llegue va a encontrar sólo el laberinto de mi oreja, mi pulso perdido y la tierra descuartizada.
Published by Literalia Editores - Eugenia Toledo - Copyright. May 19th 2008. Textos enviados por autoras y autores hispanoamericanos, para formar parte del libro: Eugenia Toledo-Keyser
LAS FLORES DEL MAL
En el jardín del faraón
Entre las palmeras / se pasea la gata Africana y azafrán Mostaza para sanar cualquier enfermedad
Se enferma a veces el alma ¿sabes?
Pasan los días y te miras en el espejo / no eres tú
Pero el insostenible insomnio
El miedo a pensar / en las capas de la psique
“Che senso ebbe la mia presenza in un tempo triste”
Si me explicaras / tu afán a propósito
Contra los estigmas de mi razón / que ni quieres conocer
Es verdad / te miro y ahí estás / entre las capas
Hoy más lejos de cerca que la respiración
“Ha I nervi a fiori de pelle”
Días sin remedio / las flores del mal
Deambulé el aliento helado de la calle anoche
Donde no se escuchaba nada
No se escuchaba nada
Absolutamente nada
Cuando volví a casa
IKEBANA
Entonces el estruendo mudo / el lenguaje astillado
mis palabras se tornan ikebana / luna y polvo blanco
mis líneas las aves en que tomo el vuelo
la forma / las fulguraciones / el anillo de Saturno
Entro en las noches / desvelo tu descanso:
con este acto de arte / este poder interno
de recorrer los cañaverales de la mente
leer tus pensamientos
y ser pluma diminuta en tus sueños
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